La comida haciendo alusión al sexo.
El componente erótico como vemos a lo
largo de toda la obra es un tema muy frecuente al que suele recurrir
nuestra autora. “Lo que siente la masa de un buñuelo al entrar en
contacto con el aceite hirviendo”. Se refiere a la sensación de
calor que comienza a recorrer todo su cuerpo y se adueña de ella
haciendo que Tita se sienta como cuando a un buñuelo le empezaran a
brotar burbujas por todo el cuerpo.
El sexo es algo sensual que en nuestro
libro se nos muestra mediante la magia de la cocina. A veces esta
magia creada por nuestra escritora muestran un profundo sentimiento.
Dice Kari S. Salkjelsvik en su Revista Iberoamericana Vol. LXV,
Núm 186, 1999 “libro de
cocina […] que narra en cada una de sus recetas una historia de
amor enterrada”. Vemos bien relejado este amor,este toque de
realismo mágico al que pertenece nuestra obra, por ejemplo; “La
mezcla de la sangre de Tita con las rosas de Pedro provocaban en
Gertrudis un efecto afrodisíaco que le hacía sentir un calor en las
piernas.”
Este
plato es uno de los mas importantes de la obra como afirma la Revista
Iberoamericana con anterioridad,
“Por el contrario, uno de los más patentes éxitos gastronómicos
de Tita, y que Pedro califica en un claro desplazamiento de lo
erótico a la cocina como “un placer de los dioses”, es
precisamente el ya mencionado platillo en el que esta cambia el
faisán por la codorniz.
Otras
apelaciones al sexo a través de la comida se observan en fragmentos
de nuestro libro como; “El sonido de las ollas al sonar unas contra
otras, con el olor de las almendras dorándose en el comal, la
melodiosa voz de Tita, que cantaba mientras cocinaba “despiertan un
instinto sexual en Pedro” como el de los amantes cuando saben que
va a surgir una relación.”; “El efecto del fuego al entrar en
contacto con la carne alteraba los elementos al igual que el fuego de
la mirada de Pedro altero los pechos de Tita.” Como podemos ver el
componente erótico, sexual, está muy presente. El hecho de que
ambos sientan tal atracción el uno por el otro y no puedan darle
rienda suelta a su pasión es algo que se muestra reprimido en la
comida, en la forma tan sensual de cocinar de Tita.
Kari S. Salkjelsvik (1999): "La retórica de la receta en como agua para chocolate". Revista Iberoamericana, vol. LXV, Núm. 186.
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